LOS GRANDES HOMBRES

 

 

O

 

EL SEÑOR BADANAS

 

 

Es su obra en solitario número 85. Se estrena el 17 de noviembre de 1939 en el teatro Cómico de Buenos Aires y con la compañía de García León y Perales. Incluimos esta obra en su Etapa Política y Etapa de Crítica Social.

 

Según todos los datos que se conocen, queda claro que es una adaptación de la obra El señor Badanas de 1930, así que solo exponemos los mensajes. El resumen de El señor Badanas lo podemos recordar en este enlace:

 

OBRA NÚMERO 172: EL SEÑOR BADANAS.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 1073: Arniches aprovecha esta ocasión para criticar a la política y a los discursos vacíos.

 

MENSAJE NÚMERO 1074: Denuncia el país de la trampa, donde no es necesario el talento, donde lo que se necesita para trepar es fingir que se tiene carácter, energía, y define este país como débil y claudicante.

 

MENSAJE NÚMERO 1075: Es más fácil ser bueno cuando no se es nada.

 

MENSAJE NÚMERO 1076: La perversidad de los razonamientos de las personas cuando llegan al poder.

 

MENSAJE NÚMERO 1077: Arniches nos describe una situación política en los últimos cuarenta años de absoluto descalabro. Ha tenido una media de 5 ministros por año. Ese vaivén político está llevando a la máxima crispación a un país que estallaría en una guerra en un plazo de 6 años.

 

MENSAJE NÚMERO 1078: “Los sacrificios engrandecen todos los cariños”. Esta frase pronunciada por Carrascosa identifica el sentir de Arniches sobre el amor a los hijos. Nunca dejó de sacrificarse por ellos, de sentirse orgulloso de tanto esfuerzo, de quererlos como los quiso hasta el extremo.

 

MENSAJE NÚMERO 1079: “La justicia no se suplica ni se manda. Se pide. Eso hago.” ¡Qué importante es para Arniches el concepto de Justicia con mayúsculas! Arniches “pedirá” justicia para todos los pobres durante toda su vida, no limosna, sino  justicia: que haya trabajo para todos para que todos salgan de la pobreza.

 

MENSAJE NÚMERO 1080: Arniches introduce una interpretación del poder como algo que se “concede” de abajo hacia arriba. Además, este poder deberá mantenerse dentro de la justicia como condición inherente para seguir detentándolo.

 

MENSAJE NÚMERO 1081: Qué definición tan contundente: “usted es más desgraciado que yo porque para sostenerse necesita recurrir a la injusticia, al servilismo…” Arniches dando en la línea de flotación entre ley y justicia.

 

MENSAJE NÚMERO 1082: Nada debe obligarnos a la injusticia que puede hundir en la miseria y en la muerte a unos seres humanos.

 

MENSAJE NÚMERO 1083: La dignidad como sustento de la vida.

 

MENSAJE NÚMERO 1084: El poder de la reconciliación.

 

MENSAJE NÚMERO 1085: Lo primero es la conciencia de los hombres, que es lo que vale en este mundo para vivir sin temor a nadie ni a nada y así, poder reírse uno del mundo entero.

 

MENSAJE NÚMERO 1086: Arniches nos da otra razón más para actuar correctamente, las buenas acciones nos dan alegría y salud a la postre.

 

MENSAJE NÚMERO 1087: Nuevamente Arniches emplea a un personaje secundario para dar el principal razonamiento de la obra: “podrían empujarle a una tragedia grotesca”.

 

MENSAJE NÚMERO 1088: Aprovecha Arniches para meter este mensaje de crítica social, en la que nos presenta a las damas de “la alta sociedad”, como falsamente preocupadas por la salud de los “pobres”, ya que solo les preocupaba que les atendiesen con el respeto y veneración que merecían.

 

MENSAJE NÚMERO 1089: Arniches nos enumera las virtudes que están ausentes en los funcionarios del gobierno: humildad, tristeza por los desfavorecidos, resignación, honradez y dignidad.

 

MENSAJE NÚMERO 1090: Después nos explica la necesidad de perdonar a quien te ofende, a quien te ultraja, a trabajar en silencio, al sacrificio, al anonimato…