EL DISCO ROTO

 

O

 

 

LA VIDA Y YO

 

EL CULTIVO DEL ALMA

 (Documento propiedad de la Familia, nº 74.)

 

 

Tal y como hemos comentado en la obra anterior, no se conocen estrenos en el año 1932. Estos documentos nos indican que estaba inmerso en un proyecto de película.

 

Conocemos que la primera película que se realizó sobre un texto de Carlos Arniches, fue en 1925, una versión muda de Don Quintín el amargao (1), la versión sonora sería en 1935, así que es plausible que este documento fuese anterior, como un intento inicial que no llegó a ver la luz.

 

Esta sería su obra número 94 en solitario. Pertenecería a su Etapa Moralizante.

 

TRANSCRIPCIÓN DEL TEXTO.

 

Una señora vieja, de origen andaluz, pero naturalizada argentina, excéntrica y artista, conserva un gran amor por su tierra materna. No tiene más pariente que una nieta de veinte años, linda, romántica y soñadora como la abuela. Esta muchacheta tiene un novio joven (25 años) argentino, rico, hombre práctico, moderno que no piensa más que en los negocios y en ser rico para disfrutar sensualmente de la vida.

 

Los enviados de esta señora encuentran entre los trastos viejos de un “guardellón” del palacio que habita, un gramófono viejo y unos discos deteriorados. Ella, la señora, los pone muchas veces y su nieta los oye con placer; aunque como los discos están rayados solo escuchan trozos de ellos.- Una noche están oyendo el disco preferido, que es uno que canta un muchachito andaluz, una bella canción que se interrumpe, que no acaba.- ¿Dónde estará el muchachito que canta esta canción?- dice la abuela- ¿Qué será de su vida?- ¿Cómo acabará este cantar que parece la aspiración ardiente de un alma inquieta y enamorada?- pregunta la nieta. El novio que está con ellas, se ríe de este romanticismo ridículo y cursi.- La niña rica que le encanta la poesía de las viejas canciones, como a su abuela, que también le agradaría saber dónde estará el muchacho que cantó la canción, qué ha sido de él, qué fin tendrá aquella carta de amor interrumpida.

 

El novio continúa burlándose del romanticismo de su novia- y la abuela lo reprende y le dice- si un alma joven de mujer no les dejas vivir con un poco de poesía, de ilusión, que la haga delicada, soñadora y buena, cómo os vais, los hombres, a quejar luego de que las muchachitas sean despreocupadas, frívolas, sensuales. Codiciáis manjares para el culto de su exterior, ropa, maquillaje, línea… y no os preocupáis del alma, porque el alma sin un poco de ternura, ¿cómo se cultiva?

 

Denominó a este proyecto también como La vida y yo.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 1.155: “Si a un alma joven de mujer no les dejas vivir con un poco de poesía, de ilusión, que la haga delicada, soñadora y buena, ¿cómo os vais, los hombres, a quejar luego de que las muchachitas sean despreocupadas, frívolas, sensuales? Codiciáis manjares para el culto de su exterior, ropa, maquillaje, línea… y no os preocupáis del alma, porque el alma sin un poco de ternura. ¿Cómo se cultiva?” El alma para Carlos Arniches debía cultivarse, y eso haría mejores a las personas.